Ragú a la napolitana

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PRESENTACIÓN

El ragú a la napolitana es el gran protagonista del almuerzo del domingo, una salsa que se cocina lentamente y llena la casa de aromas irresistibles. Si queréis una alternativa al clásico Ragú a la boloñesa para acompañar paccheri, ziti o tagliatelle, este es el condimento perfecto para llevar a la mesa toda la tradición campana.

Para prepararlo hacen falta paciencia y cuidado: el ragú hay que “mimarlo” mientras hierve lentamente, convirtiéndose en una salsa densa y sabrosa. Hemos elegido una mezcla de carnes rica y gustosa con costillas de cerdo, falda de ternera (biancostato) y salchicha napolitana, junto a las imprescindibles braciole, rollitos caseros rellenos de pecorino y una mezcla de pasas, piñones, ajo y perejil.

Para los napolitanos este ragú es una verdadera institución junto con el antiguo Soffritto napolitano… ¡y no olvidéis el “cozzetto” de pan para la última racción!

Aquí tenéis otras recetas napolitanas que no podéis perderos:

INGREDIENTES

Passata de tomate 2 l
Cebollas doradas 300 g - limpias
Costillas de cerdo 400 g
Costillar de ternera 500 g
Salchicha 500 g - napolitana
Corteza de cerdo 150 g
Aceite de oliva virgen extra 60 g
Vino tinto 70 g
Sal fina cantidad suficiente
Agua 2 l
para los rollitos
Rabillo de cadera de ternera 400 g - (4 rebanadas)
Pecorino romano 30 g
Pasas 20 g
Piñones 10 g
Ajo 1 diente
Perejil cantidad suficiente
Pimienta negra cantidad suficiente

Preparación

Para preparar el ragú a la napolitana lo primero es hacer las braciole. Pon sobre la tabla las pasas (sin hidratarlas), los piñones 1, el ajo pelado y sin el germen 2 y las hojas de perejil 3.

Pica todo bastante fino 4. Extiende una loncha de scamone sobre una tabla; si está demasiado gruesa, golpéala un poco entre dos hojas de papel de horno. Pon encima un poco de pecorino romano rallado 5 y la mezcla que acabas de preparar 6; procura dejar un borde libre y no cubrir toda la loncha de carne.

Añade un toque de pimienta negra rallada 7. Enrolla por el lado más corto de esta manera: mete los extremos hacia el interior y luego enrolla la carne 8 y sujeta los rollitos con palillos, dos en los lados 9 y uno en el centro 9.

Pela y pica finamente las cebollas 10. Pasa a los fuegos. En una cacerola amplia, preferiblemente de fondo doble, calienta un chorrito de aceite y luego echa las braciole 11; déjalas sellar a fuego vivo. Gíralas con cuidado con unas pinzas 12, dora bien por todos los lados y después reserva.

Continúa con los otros cortes de carne, añade primero las puntas de costilla de cerdo 13. Incorpora luego las salchichas 14 y la falda de ternera 15.

Dora bien todas las piezas de carne 16. En este punto añade la cebolla 17 y sube ligeramente el fuego. Pocha un par de minutos y finalmente desglasa con el vino tinto 18 para levantar los jugos del fondo.

En cuanto el alcohol se evapore, añade el tomate triturado 19, aclara la jarra con 2 litros de agua 20 y sumerge las braciole 21.

Enrolla la corteza de tocino 22 y átala con una cuerda 23. Agrégala a la salsa 24 y echa una buena pizca de sal.

Deja que cueza a fuego muy lento 25 durante 4 horas. De vez en cuando recuerda remover, para que la cebolla y la salsa no se peguen al fondo 26. Ajusta de sal y tu ragú estará listo para usar 27.

Conservación

Puedes conservar el ragú a la napolitana en el frigorífico durante 3 días, en un recipiente con cierre hermético.

El ragú a la napolitana se puede congelar.

Consejo

La cocción lenta y prolongada hará que tu ragú napolitano esté cada vez más sabroso. Esta receta es tan generosa que permite a cualquiera introducir pequeñas modificaciones según los gustos: como la selección de los cortes de carne, que hay que elegir con cuidado y sobre todo en función de las preferencias, como las braciole (una loncha de ternera que envuelve pasas, piñones, queso rallado, salami, nuez moscada y perejil) o las albóndigas. Por último, podrías añadir concentrado de tomate, de modo que obtengas un ragú más oscuro y aún más sabroso.

No te pierdas tampoco la receta del Salsa con costillas, un condimento tradicional elaborado con las costillas de cerdo!

Para la traducción de algunos textos, se pueden haber utilizado herramientas de inteligencia artificial.