Cheesecake al aroma de rosas
- Medio
- 45 min
Con la llegada del verano los zarzales producen moras maduras, delicias silvestres de color azulado que, con su sabor ligeramente ácido y sus agradables notas especiadas, inspiran un sinfín de recetas golosas. Solo queda recogerlas con cuidado, una a una, y reservar estas bayas preciosas para las preparaciones más exquisitas. Nuestra elección ha recaído en la reina de los postres de verano en una de sus versiones frutales: la cheesecake de moras. Tres capas de placer con distintas texturas: una base crujiente hecha con galletas integrales de inconfundible sabor rústico; en el centro una crema fresca y aromática donde hemos escondido algunas moras enteras, que se desvelarán solo al corte. Encima, una generosa cascada de moras para una cobertura jugosa y espectacular.
Para preparar la cheesecake de moras empezad por la base. Derretid la mantequilla y reservadla para que se enfríe. En el robot de cocina verted las galletas integrales 1 y triturad hasta obtener un polvo fino 2, luego trasladad la mezcla a un bol. Verted la mantequilla 3.
Mezclad cuidadosamente para integrar 4. Engrasad un molde desmontable de 23 cm de diámetro y forrad el fondo y los lados con papel de hornear 5. Verted la mezcla de galletas y presionadla con la parte trasera de una cuchara para distribuirla de forma homogénea sobre el fondo del molde 6. Llevad la base al congelador durante 15 minutos (o aproximadamente media hora en el frigorífico).
Mientras tanto preparad la crema. Poned en remojo en agua fría 9 g de gelatina durante unos 10 minutos 7. Echad la ricotta y el queso en un bol grande 8, aromatizad con las semillas de vainilla y el azúcar glas 9.
Batid con unas varillas 10 hasta obtener una crema lisa 11. Aparte calentad la nata y cuando empiece a hervir retiradla del fuego, escurrid la gelatina y disolvedla en la nata 12.
Mezclad con cuidado con unas varillas para evitar que se formen grumos 13. Dejad templar la nata y luego vertedla sobre la crema 14, mezclad todo hasta obtener una mezcla homogénea 15.
Sacad la base del congelador y verted la crema 16, alisadla uniformemente con una espátula 17. Mantened la cheesecake a temperatura ambiente y preparad la cobertura. En un cazo poned las moras bien lavadas 18.
Añadid también el azúcar 19, el zumo de limón 20 y la ralladura 21.
Mezclad y dejad cocer a fuego lento durante unos 10 minutos 22. Las moras no deben deshacerse sino permanecer enteras. Ahora, con una cucharilla, haced 12 agujeros en la crema 23 y en cada hueco insertad una mora 24.
Luego alisad la cheesecake con una espátula 25 y llevadla al frigorífico durante al menos 4 horas. Pasadas las 4 horas, poned en remojo 6 g de gelatina en agua fría 26. Tomad unas cucharadas del jugo de moras que habéis calentado y vertedlas en un cazo a través de un colador 27.
Calentad ese jugo y disolved en él la gelatina hidratada y escurrida 28. Volved a verter todo en el cazo con las moras 29 y mezclad para integrar la preparación 30.
Verted la mezcla obtenida sobre la cheesecake 31, distribuyéndola de manera uniforme 32 y llevadla al frigorífico durante otras 2 horas. Transcurrido el tiempo de enfriado, vuestra cheesecake de moras estará lista para servir 33.