Raviolis de carne japoneses (Gyoza)
- Difícil
- 45 min
¿Te apetece comer raviolis chinos? ¡Prueba a hacerlos en casa con nuestra receta de jiaozi!
Los raviolis chinos de carne son un gran clásico de la cocina asiática, símbolo de prosperidad, buena suerte y compartir. No pueden faltar en las tradicionales celebraciones del Año Nuevo chino ni en las reuniones familiares, porque su elaboración es un momento de convivencia y colaboración.
La masa, hecha con agua y harina, es muy fácil de preparar, al igual que el relleno de carne de cerdo, aromatizado con jengibre y cebolleta. Lo que requerirá más práctica es la técnica de cierre de los raviolis, que difiere ligeramente de la de los Raviolis de carne japoneses (Gyoza), pero con un poco de paciencia y práctica, tras los primeros intentos adquirirás la destreza necesaria.
Los raviolis chinos de carne se pueden cocinar tanto a la plancha como al vapor: nosotros hemos elegido proponeros la primera versión, para obtener una base dorada en la envoltura y un relleno jugoso y sabroso. Servidos con una salsa de acompañamiento fácil y rápida, ¡los jiaozi hechos por vosotros estarán tan buenos como los del restaurante!
Descubre otras sabrosas variantes de raviolis chinos:
Para preparar los raviolis chinos de carne (jiaozi), empezad por la masa: en un bol juntad la harina 1, la sal 2 y el aceite de semillas 3.
Añadid poco a poco el agua tibia 4 mientras mezcláis con la mano para incorporarla 5, luego trasladad la mezcla a la mesa de trabajo y seguid amasando hasta obtener una bola compacta, lisa y homogénea 6; si hace falta podéis añadir otra gota de agua. Volved a poner la masa en el bol, cubrid con un paño y dejadla reposar a temperatura ambiente durante 30 minutos.
Mientras tanto, ocupáos del relleno. Separad la parte blanca de la parte verde de la cebolleta: cortad en láminas finas la parte blanca 7 y picad la parte verde 8. Pelad el jengibre y picadlo en daditos muy pequeños 9.
Poned la carne picada en un bol y añadid la parte blanca de la cebolleta 10, el jengibre 11, sal y pimienta 12.
Añadid también el vino de arroz 13, la salsa de soja 14 y el aceite de sésamo 15.
Por último incorporad el huevo 16 y mezclad bien todo con las manos o con un tenedor 17. Dejad reposar la mezcla en el frigorífico durante 30 minutos 18, cubierta con film transparente.
Transcurrido el tiempo de reposo de la masa, estiradla con el rodillo sobre la superficie de trabajo ligeramente enharinada hasta obtener un espesor de 2-3 mm 19. Cortad discos con un cortapastas de 8-9 cm de diámetro 20, luego amasad y estirad de nuevo los recortes; así obtendréis alrededor de 30 raviolis. Rellenad cada disco con una cucharadita de relleno 21, aplastándolo con el dorso para extenderlo.
Plegad el disco y haced pequeños pliegues empezando por un extremo, mientras con la otra mano lleváis los bordes de la masa hacia el centro y empujáis el relleno hacia abajo 22. Finalmente retorced el cierre para sellar el relleno en el interior 23 y obtener una forma redondeada 24.
Ya estáis listos para la cocción: calentad bien una sartén con un chorrito de aceite de semillas 25, colocad los raviolis dejando un poco de espacio entre ellos 26. Mantened el fuego medio y, en cuanto empiecen a chisporrotear, verted agua hasta cubrirlos por la mitad 27.
Tapad con la tapa 28 y coced durante 10-15 minutos. Mientras tanto preparad la salsa de acompañamiento: en un bol pequeño verted la salsa de soja, la parte verde de la cebolleta 29 y un chorrito de vinagre de arroz 30.
Añadid también una cucharadita de aceite de sésamo 31 y mezclad. Transcurrido el tiempo de cocción de los raviolis, retirad la tapa y dejad que se evapore un poco más durante 2 minutos 32; la base deberá quedar dorada. Servid inmediatamente vuestros raviolis chinos de carne acompañados de la salsa 33.