Raviolis de radicchio, patata y fondue de queso

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PRESENTACIÓN

Los raviolis de radicchio, patata con fondue de queso son un primer plato invernal, rico y reconfortante, perfecto para quienes aman la pasta fresca rellena y desean experimentar nuevas y sabrosas formas de rellenarla. Una receta ideal para la comida del domingo, para un menú de fiesta o para llevar a la mesa una alternativa refinada a los clásicos Ravioli de ricotta y espinacas.

El corazón de estos raviolis caseros es un relleno suave y sabroso, preparado con patatas cocidas y chafadas, enriquecidas con el radicchio salteado en la sartén. El resultado es una pasta rellena de carácter decidido pero armonioso, perfecta para la temporada fría. Para completar el plato, una cremosísima fondue de queso di Fossa, de sabor intenso y ligeramente picante.

Si os gustan las recetas con radicchio, la pasta fresca casera y los primeros platos cremosos de sabor intenso, estos raviolis con fondue de queso son la propuesta perfecta para probar durante el invierno.

Aquí tenéis otras versiones tentadoras:

 

INGREDIENTES

Ingredientes para la pasta fresca
Harina 00 400 g
Huevos 4
Sal fina cantidad suficiente
para el relleno
Patatas 500 g
Radicchio 100 g - largo
Aceite de oliva virgen extra cantidad suficiente
Sal fina cantidad suficiente
para la fondue de queso
Queso de Fossa 180 g
Nata fresca líquida 200 g
para decorar
Radicchio 80 g - tardío (solo la parte de las puntas)
Mejorana cantidad suficiente

Preparación

Para preparar los raviolis de radicchio, patata y fondue de queso empezad poniendo a hervir las patatas con la piel durante unos 30 minutos, o hasta que estén tiernas. Comprobad la cocción pinchándolas con un tenedor. Mientras tanto preparad la masa fresca: poned la harina sobre la mesa de trabajo, formad un volcán y verted en el centro los huevos batidos 2, luego añadid una pizca de sal 3.

Incorporad la harina primero con el tenedor 4, luego usad la rasqueta 5 y, por último, amasad a mano hasta obtener una bola homogénea. Envolvedla en film y colocadla en la nevera 6.

Ahora ocupáos del radicchio largo: cortadlo a lo largo por la mitad 7 y reducidlo en tiras 8. Calentad una sartén con un chorrito de aceite y añadid el radicchio 9.

Saltead a fuego medio durante 10 minutos 10 y reservadlo, servirá para el relleno. Ahora cortad sólo las puntas del radicchio tardío 11 y, en la misma sartén, saltead a fuego medio con un poco de aceite durante unos segundos 12; esto servirá para decorar los platos.

Coged las patatas hervidas y pasadlas por el pasapurés 13, recoged el puré en un bol, salad 14 e incorporad el radicchio largo salteado en la sartén 15.

Mezclad hasta obtener una masa homogénea 16 y reservadla. Ahora retomad la masa, tomad la mitad 17 y conservad el resto envuelto en film para que no se reseque. Aplanad la porción y pasadla por los rodillos de la máquina de pasta 18.

Id pasando de la abertura más ancha a la más estrecha 19; debéis obtener láminas de unos 1 mm de grosor 20. Ahora pasad el relleno a la manga pastelera y formad montoncitos separados con unos 10 g de relleno 21.

Mojaos los bordes con un poco de agua 22, para que la masa se pegue mejor, y cubrid con otra lámina 23, superponiéndola. Sellad bien los bordes expulsando el aire. Ahora recortad los raviolis con una rueda dentada 24.

Los raviolis están listos 25. Ahora preparad la fondue: calentad la nata en un cazo 26, añadid el queso rallado 27 y dejad que se funda a fuego suave.

Mantened la fondue caliente 28 y coced los raviolis en agua hirviendo durante unos 5 minutos 29. Mientras tanto, verted en la sartén un cucharón del agua de cocción 30.

Escurrid aquí los raviolis 28, añadid un hilo de aceite 32 y salteadlos unos instantes más 33.

Emplatad vertiendo la fondue de queso en el centro 34, luego añadid los raviolis y decorad con el radicchio tardío salteado en la sartén 35 y hojitas de mejorana fresca. Servid inmediatamente los raviolis de radicchio, patata y fondue de queso 36.

Conservación

Recomendamos consumir los raviolis de radicchio, patata y fondue de queso en el momento; si sobran, podéis conservarlos en la nevera durante un día.

Podéis congelar los raviolis crudos de esta manera: colocadlos bien separados sobre una bandeja, dejadlos endurecer en el congelador y luego pasadlos a prácticos bolsas de congelación; así no se pegarán entre sí y podréis cocerlos directamente desde congelados.

Consejo

Podéis usar una única variedad de radicchio según la disponibilidad de la temporada.

Para evitar que los raviolis se abran durante la cocción, dejad que el relleno se seque muy bien y aseguraos de eliminar todo el aire antes de sellarlos.

La parte blanca descartada del radicchio tardío se puede utilizar para un risotto.

Para la traducción de algunos textos, se pueden haber utilizado herramientas de inteligencia artificial.