Tarta de kiwi y arándanos

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PRESENTACIÓN

Os conquistamos con la más clásica de las Tarta de frutas, luego os tentamos con ingredientes insólitos con la Tarta de ruibarbo con crema pastelera de limón y, por último, os cautivamos con el sabor exótico de la Tarta con kumquat caramelizados. ¡Pero no termina aquí! Con la tarta de kiwi y arándanos volvemos a despertar vuestro paladar con otra versión que huele a limón y está enriquecida por jugosos bocados de fruta de sabor agridulce que crean un llamativo contraste de colores, porque también la vista quiere su parte. Tres capas de inmutable sabor: la masa quebrada crujiente, el relleno cremoso y la fresca dulzura de la fruta son para nosotros las reglas de oro de esta delicia atemporal. Para un postre, una merienda o incluso una ocasión especial, disfrutad de la tarta de kiwi y arándanos, que sin duda es uno de los postres más versátiles. ¡Aquí tenéis nuestra receta!

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INGREDIENTES

Ingredientes para la masa quebrada (para un molde de 24x17 cm)
Yemas 2
Harina 00 250 g
Mantequilla 125 g - frío
Azúcar glas 100 g
Limones 1 - sin tratar
para la crema pastelera de limón
Leche entera 500 g
Yemas 6
Azúcar 150 g
Fécula de patata 40 g
Harina 00 40 g
Limones 3 - sin tratar
para decorar
Kiwi 400 g
Arándanos 125 g
para pincelar
Mermelada de naranja 50 g
Agua 20 g

Preparación

Para preparar la masa quebrada empezad por el arenado: en un procesador poned la harina tamizada, una pizca de sal y la mantequilla recién sacada de la nevera (por tanto muy fría), cortada en trozos 1. Triturad todo hasta obtener una mezcla con aspecto arenoso y harinoso 2; volcád la mezcla obtenida sobre una superficie de trabajo fría (o en un bol preferiblemente refrigerado) y añadid el azúcar glas tamizado. Ponéd también en el centro la piel de limón rallada 3 (como alternativa podéis aromatizar con piel de naranja sin tratar, las semillas de una vaina de vainilla o canela), luego formad la clásica forma de corona dejando un hueco en el centro.

Añadid entonces las yemas 4 y empezad a integrar todo primero con un tenedor; cuando los huevos se hayan absorbido podéis continuar a mano. Amasad brevemente y con rapidez 5, el tiempo justo para compactar la masa, para que la masa quebrada no se caliente demasiado con el calor de las manos y se mantenga quebradiza. Formad un panecillo y aplanadlo antes de envolverlo en film transparente 6; guardadlo en el frigorífico para que se endurezca al menos 30 minutos.

Mientras tanto preparad la crema de limón. Lavad y secad los limones, retirad la piel con cuidado de no coger la parte blanca 7 y echadla en una cacerola donde habéis añadido la leche 8. Encended el fuego bajo y templad la leche (no debe llegar a hervir). Mientras tanto, en un bol poned las yemas, el azúcar 9 y trabajad la mezcla con unas varillas.

Debéis obtener una crema homogénea; después añadid la harina y la fécula tamizadas 10; mezclad con las varillas para integrar los polvos; a este punto unid la leche templada filtrada a través de un colador 11 para retener las pieles. Mezclad enérgicamente para obtener una mezcla homogénea y fluida, y vertedla de nuevo en la cacerola filtrándola con un colador de malla fina para evitar que se formen grumos 12,

Poned el fuego bajo y coced la crema removiendo continuamente con las varillas 13, hasta que espese (tardará unos 20 minutos). Cuando haya espesado 14 apagád el fuego; y transferid la crema a una fuente baja y amplia 15

luego cubridla con film transparente en contacto 16 y dejadla enfriar a temperatura ambiente; a continuación trasladadla al frigorífico para que se enfríe por completo. En este punto retomad la masa, estiradla sobre una superficie de trabajo ligeramente enharinada 17: debéis obtener una lámina de un grosor de aproximadamente 1 cm. Enrolladla alrededor del rodillo y desenrolladla sobre un molde de 24x17 cm 18 (nosotros hemos usado una bandeja forrada con papel de horno sobre la que colocamos un molde sin base, rectangular de las medidas indicadas). De este modo eliminaréis fácilmente la masa sobrante.

Con un trocito de masa quebrada sobrante formad una bolita para usarla para presionar el fondo y los bordes, de modo que la masa se adhiera bien al molde 19. Recortad con un cuchillo el borde sobrante para conseguir un grosor regular 20. Marcad el borde con los dientes de un tenedor para formar un motivo decorativo 21.

Después, siempre con el tenedor, pinchad el fondo 22 y proceded con la cocción a ciegas así: forrad la masa con una hoja de papel de horno 23 y colocad dentro las esferas de cerámica 24 (como alternativa usad alubias o garbanzos secos). Hornead en horno estático precalentado durante 30 min a 180°.

Una vez cocida 25, dejad enfriar la base; luego retomad la crema que se habrá enfriado y quedado firme, vertedla en una manga pastelera y rellenad la base de la tarta 26 de manera que la cubráis completamente 27.

Luego pasad a decorar: pelad y cortad los kiwis en láminas 28 y después partidlas por la mitad; lavad y secad los arándanos y empezad a distribuirlos sobre la tarta siguiendo el borde 29. Colocad también las láminas de kiwi formando una hilera junto a los arándanos 30.

Después colocad los arándanos en el centro y más láminas de kiwi (31-32). Podéis adornar siguiendo un motivo geométrico a vuestro gusto. En este punto poned en un cazo la mermelada de naranja y diluidla con agua 33 a fuego suave;

luego pasadla por un colador para obtener una mezcla líquida 34 que repartiréis sobre la superficie de la tarta para darle brillo, ayudándoos con un pincel 35. ¡La tarta de kiwi y arándanos está lista para disfrutar 36!

Conservación

Mantened la tarta de kiwi y arándanos en el frigorífico un máximo de 2-3 días.

La crema pastelera se puede conservar en el frigorífico en un recipiente o en un bol cubierto con film transparente durante 2-3 días como máximo.

No se recomienda congelar la preparación ya terminada. La crema pastelera, de hecho, una vez congelada y descongelada, podría perder sabor y consistencia. Sí es posible congelar solamente la masa quebrada en bloque, durante aproximadamente 1 mes.

Consejo

Con la tarta cualquier fruta es posible: fresas, frutos del bosque, mandarinas, grosellas, plátanos; única regla: ¡escoged frutas de temporada!

Para la traducción de algunos textos, se pueden haber utilizado herramientas de inteligencia artificial.