Tortilla de calabacín con provola

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PRESENTACIÓN

La Tortilla es una de las recetas más clásicas, uno de los platos principales salva-cena por excelencia. Hoy os queremos mostrar una versión de Tortilla al horno sabrosa y facilísima: la frittata de calabacín con provola. Una forma original de servir los calabacines y conseguir que los coma todo el mundo. Para obtener calabacines tiernos y bien cocinados solo tendréis que hornearlos unos minutos, sazonándolos con cebolla, sal y aceite antes de unirlos a los huevos. Lo que hace tan especial a esta Tortilla de calabacín es, sin duda, la adición de las lonchas de provola ahumada, que aportarán un sabor único y ese toque super fundente que no puede faltar. La frittata de calabacín con provola es ideal para servir como aperitivo, cortada en cubitos, o como plato principal vegetariano. Descubrid cómo prepararla y cómo hornearla: no hará falta aceite ni darle la vuelta.

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INGREDIENTES
para una tortilla de 20 cm
Calabacines 650 g
Cebollas rojas 100 g
Aceite de oliva virgen extra cantidad suficiente
Sal fina cantidad suficiente
Pimienta negra cantidad suficiente
Huevos 3
Grana Padano DOP 30 g
Pan rallado 15 g
Provola ahumada 120 g
Albahaca cantidad suficiente

Preparación

Para preparar la frittata de calabacín con provola, lo primero es lavar los calabacines y quitarles los extremos. Cortadlos en rodajas no demasiado finas 1 y ponedlas en un bol. Picar también la cebolla finamente 2 y añadidla a los calabacines 3.

Sazonad con sal, aceite 4 y pimienta 5, luego mezclad bien 6.

Distribuidlas sobre una bandeja forrada con papel de horno 7 y extendédlas bien para que no se monten demasiado unas sobre otras 8. Hornead en horno estático precalentado a 180° durante 15 minutos, luego sacadlas y dejadlas templar 9.

Pasadlas a un bol y añadid los huevos 10; mezclad para integrar y añadid el queso rallado 11 y el pan rallado 12. Mezclad bien hasta obtener una mezcla homogénea.

Verted la mitad de la mezcla dentro de un molde de 20 cm forrado con papel de horno 13, colocad encima las lonchas de provola ahumada 14 y añadid la mezcla restante 15.

Nivelad la superficie con el dorso de una cuchara 16 y hornead en horno ventilado precalentado a 200° durante 35 minutos. Cuando la frittata esté bien dorada, sacadla del horno 17, pasadla a un plato y servidla 18.

Conservación

La frittata de calabacín con provola se conserva en el frigorífico un par de días.

Consejo

En lugar de provola ahumada podéis usar la no ahumada o cualquier otro queso de pasta hilada.

Para la traducción de algunos textos, se pueden haber utilizado herramientas de inteligencia artificial.