Cheesecake rápidas
- Fácil
- 18 min
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¿El postre veraniego perfecto? Las mini cheesecakes sin horno, frescas, deliciosas y muy vistosas. Estos bocaditos individuales se preparan en un sencillo molde para muffins y no requieren el uso de gelatina. La clásica base de galletas acoge, de hecho, una delicada crema de queso enriquecida con yogur griego, lista en pocos pasos.
Como topping podéis usar cremas para untar, mermeladas o coulis de fruta, personalizando las Mini cheesecake según los gustos de vuestros invitados. Por último solo queda decorarlas con frutos secos picados, frutos del bosque, virutas de chocolate o hojitas de menta para hacerlas aún más apetecibles y coloridas.
Ideales para preparar con antelación y conservar en la nevera, las mini cheesecakes sin horno son la solución perfecta para llevar a la mesa un postre de gran efecto sin ni siquiera encender el horno. Dejad volar la imaginación y tomad también inspiración de estas variantes de mini cheesecake:
Para preparar las mini cheesecakes sin horno, primero derretid la mantequilla en un cazo (o en el microondas) 1 y dejadla templar. Mientras tanto, poned las galletas en un robot de cocina 2 y trituradlas hasta reducirlas a polvo 3.
Pasad las galletas trituradas a un bol y añadid la mantequilla derretida y templada 4, luego mezclad bien para integrar la preparación 5. Ahora forrad un molde para 12 muffins con film transparente, asegurándoos de que quede bien pegado a cada cavidad 6.
Repartid la mezcla de galletas en los moldes 7 y presionad bien la base y los bordes con la ayuda de un vasito (o con los dedos) 8. Metedlo en la nevera para que se endurezca al menos 2 horas (o en el congelador al menos 20 minutos) 9.
Transcurrido el tiempo de enfriado, ocupáos de la crema: en un bol amplio unid el queso crema, el yogur 10, la nata para montar 11 y el azúcar glas 12.
Batid con las varillas eléctricas hasta obtener una textura firme y cremosa 13. Para mayor comodidad, podéis pasar la crema a una manga pastelera sin boquilla. A continuación comprobad que las bases estén compactas y extraedlas con cuidado del molde 14. Colocad los vasitos en la fuente de servir y rellenadlos con la crema de yogur (si no tenéis manga pastelera, podéis usar una cuchara) 15.
Decorad las mini cheesecakes con el topping que prefiráis: nosotros hemos elegido una crema de avellanas para untar 16, una mermelada de frambuesa 17 y una crema de pistacho para untar 18.
Para rematar, podéis añadir frutos secos picados 19, frutos del bosque frescos y alguna hojita de menta 20. ¡Vuestras mini cheesecakes sin horno están listas para servir 21!