Pizza vegetariana

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PRESENTACIÓN

La pinsa vegetariana es una receta fácil y sabrosa, perfecta para llevar a la mesa un plato colorido y lleno de sabor. En esta versión la base crujiente se rellena con una aromática Ratatouille de verduras preparada con berenjenas, calabacines, pimientos y tomates, enriquecida con aceitunas taggiasche, alcaparras y albahaca fresca. Una mezcla mediterránea que conquista desde el primer bocado.

Gracias al uso de la base ya preparada, esta pinsa se hace en pocos pasos y es ideal para una cena rápida, un almuerzo informal o una velada con amigos.

¿El toque final? Lascas de ricotta salata y albahaca fresca, que aportan aroma y carácter. Perfecta para servir bien caliente, la pinsa vegetariana con ratatouille es apta para toda la familia y se puede personalizar con vuestros ingredientes preferidos. Una receta sencilla pero llena de sabor, lista para convertirse en un gran clásico casero.

Aquí otras pinse que no debéis perderos:

INGREDIENTES

para 4 pinsas
Base para pinsa 4
Ricotta salada 40 g
Albahaca 5 g
para la ratatouille
Berenjenas 260 g - largas
Pimientos amarillos 200 g
Pimientos rojos 200 g
Calabacines 200 g
Cebollas blancas 60 g
Tomates 350 g
Albahaca 10 g
Aceitunas taggiascas 50 g
Alcaparras en sal 10 g
Ajo 1 diente
Aceite de oliva virgen extra 30 g

Preparación

Para preparar la pinsa vegetariana, empezad por la ratatouille. Primero lavad y secad cuidadosamente todas las verduras; a continuación tomad la berenjena: eliminad los extremos 1 y cortadla en rodajas de aproximadamente 1 cm de grosor 2, luego superponed las rodajas y cortadlas en bastoncillos del mismo grosor 3.

Después cortad esos bastoncillos en cubitos regulares de unos 1 cm 4. Pasad ahora a los calabacines: quitad las puntas 5 y cortadlos en láminas de unos 1 cm en sentido longitudinal 6.

Formad bastoncillos 7 y por último cortadlos también en cubitos de unos 1 cm 8. Para el pimiento amarillo: retirad el pedúnculo, partidlo por la mitad 9 y quitad semillas y filamentos internos.

Cortadlo en gajos, luego reducid cada gajo en tiras 10 y finalmente en cubitos de aproximadamente 1 cm 11. Proceded de la misma manera con el pimiento rojo, de modo que obtengáis cubitos regulares 12.

Por último, dedicad los tomates: lavadlos, partidlos por la mitad y retirad parte de las semillas y del agua de vegetación si es necesario. Cortadlos primero en rodajas, luego en tiras y por último en cubitos 13, procurando mantener el mismo tamaño que el resto de las verduras para una cocción uniforme. Aparte, pelad y picad finamente la cebolla 14. Pelad también un diente de ajo. En una sartén amplia verted el aceite, la cebolla picada y el diente de ajo entero 15. Soffreíd a fuego lento durante 5-6 minutos, removiendo, hasta que la cebolla esté blanda y transparente.

Añadid entonces las verduras respetando el orden de cocción: primero la berenjena 16, después los pimientos 17. Mezclad bien 18.

Seguidamente incorporad los calabacines 19 y por último los tomates 20. Cocinad a fuego medio‑alto durante un total de unos 25 minutos 21, removiendo con frecuencia, hasta que las verduras estén tiernas pero aún con buena consistencia.

Al final de la cocción ajustad de sal y pimienta 22, y aromatizad con la albahaca desgarrada 23 y las aceitunas taggiasche 24.

Añadid también las alcaparras bien desaladas 25. Mezclad, retirad el diente de ajo 27 y vuestra ratatouille está lista 27.

Repartid las verduras sobre las bases para pinsa ya listas 28. Rematad con un chorrito de aceite 29 y hornead a 250 °C en modo ventilado durante 5 minutos 30.

Terminad con lascas de ricotta salata 31 32 y albahaca fresca. ¡Vuestra pinsa vegetariana está lista para servirse bien caliente 33!

Conservación

Os recomendamos servir la pinsa vegetariana recién salida del horno, así la disfrutaréis crujiente y fragante.
Si sobrara, podéis conservarla en la nevera, cerrada en un recipiente hermético, durante 1 día. Antes de volver a servirla, calentadla unos minutos en el horno.

La ratatouille de verduras se puede preparar con antelación y conservar en la nevera durante 2 días, bien cerrada en un recipiente hermético. También podéis congelarla ya cocinada, dejándola enfriar completamente antes de guardarla en el congelador; al usarla, descongeladla en la nevera y recalentadla en una sartén.

Consejo

Podéis preparar la ratatouille el día anterior para optimizar los tiempos: el reposo la hará aún más sabrosa.

Si preferís un sabor más intenso, podéis sustituir la ricotta salata por lascas de pecorino o parmesano. Para una versión aún más contundente, añadid mozzarella bien escurrida antes del último paso en el horno.

Para la traducción de algunos textos, se pueden haber utilizado herramientas de inteligencia artificial.