Raviolis de guisantes con crema de gorgonzola

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PRESENTACIÓN

¿Os gusta preparar en casa la pasta fresca con huevo? Aquí tenéis una idea sugerente para variar vuestros menús: los raviolis de guisantes con fonduta de gorgonzola, un plato principal cremoso y de sabor envolvente que rinde homenaje a la tradición gastronómica italiana con un toque de creatividad. En la base de esta delicia culinaria está la masa fresca con huevo, un delicado lienzo que ofrece el equilibrio perfecto de texturas. Su preparación es un ritual que requiere maestría y paciencia, pero el resultado es impagable. El corazón de estos raviolis es una deliciosa crema de guisantes que evoca los sabores primaverales, frescos y delicados. ¿Y qué mejor acompañamiento para realzar esta alegría culinaria que una sedosa fonduta de gorgonzola dulce? Esta salsa cremosa envuelve los raviolis, aportando la típica nota azulada. Déjate tentar por este irresistible pecado de gula y prueba también otros deliciosos raviolis caseros:

INGREDIENTES

Harina 00 400 g
Huevos 4
para el relleno
Guisantes 450 g
Grana Padano DOP 140 g
Sal fina cantidad suficiente
Pimienta negra cantidad suficiente
para la fonduta de gorgonzola
Gorgonzola 200 g
Nata fresca líquida 150 g
Pimienta negra cantidad suficiente
Sal fina cantidad suficiente

Preparación

Para preparar los raviolis de guisantes y fonduta de gorgonzola, empezad por la masa fresca: proceded de la manera más clásica, formando un volcán con la harina y vertiendo los huevos en el centro 1, comenzad luego a incorporar la harina a los huevos con un tenedor 2 y cuando la consistencia lo permita seguid a mano, trabajando la masa con energía 3 sin desgarrarla y golpeándola con frecuencia durante unos 10 minutos.

Cuando la masa esté bien lisa 4 cubridla con film transparente 5 y dejadla reposar al menos 30 minutos a temperatura ambiente. Entretanto, escaldad los guisantes durante 6-7 minutos en agua hirviendo con sal 6.

Escurridlos y enfriadlos en agua con hielo para conservar el color brillante. Después, reservad una cucharada para la decoración de los platos. Volcad el resto en el robot de cocina 7 y trituradlos finamente 8. En un bol verted la crema de guisantes y el queso rallado 9.

Salpimentad con abundante pimienta recién molida 10 y un poco de sal y trabajad con la espátula para mezclar. Cuando la mezcla esté homogénea, pasadla a una manga pastelera y reservadla. Recuperad la masa. Separad con la rasqueta aproximadamente 1/4 de la masa, aplanadla con un poco de harina espolvoreada sobre la superficie de trabajo 11 y luego, con el rodillo largo, empezad a estirarla pacientemente 12 girándola y tirando de ella en todas las direcciones, hasta obtener una lámina fina.

Una vez obtenida una lámina fina de unos 1-2 mm 13, en la mitad más cercana a vosotros poned montoncitos de relleno, separados por unos centímetros entre sí 14. Luego plegad la mitad superior tipo cartera sobre la inferior 15.

Presionad bien alrededor de los montoncitos y luego recortad vuestros raviolis con un cortapastas redondo dentado de 6,5 cm 16. La masa sobrante se podrá estirar de nuevo tras otro reposo. Proceded así hasta agotar los ingredientes formando todos los raviolis 17. En una sartén a fuego suave, fundid el gorgonzola 18.

Diluidlo con la nata para cocinar 19, mezclad y, cuando estén bien emulsionados 20, coced los raviolis en agua hirviendo con sal durante unos 3 minutos 21.

Escurridlos directamente en la sartén con la salsa 22, dejad que tomen sabor un instante y luego servid los raviolis en los platos con los guisantes enteros reservados 23. Los raviolis de guisantes y fonduta de gorgonzola están listos para servirse 24.

Conservación

Se recomienda cocer los raviolis inmediatamente. Si no, podéis conservarlos en el frigorífico un máximo de 24 horas sobre una bandeja con un paño espolvoreado de sémola y cubiertos con film. Podéis congelar los raviolis crudos, colocándolos primero separados en una bandeja y pasándolos luego a bolsas. Después podréis cocerlos directamente congelados.

Consejo

Si no estáis acostumbrados a estirar la masa de la pasta fresca a mano, también podéis usar la máquina de pasta.

Para la traducción de algunos textos, se pueden haber utilizado herramientas de inteligencia artificial.