Focaccia con alcaparras, romero y aceitunas taggiasche

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PRESENTACIÓN

¿A quién no le gusta la focaccia? Esponjosa o crujiente, sencilla o rellena, Focaccia integral o de Focaccia de espelta, ¡es nuestra pasión en todas sus versiones! Aquí os presentamos una variante verdaderamente irresistible: la focaccia al romero con alcaparras y aceitunas. En cada bocado descubriréis todos los sabores que enriquecen esta suave focaccia: el sabor aromático del romero, las notas intensas de las aceitunas taggiasche y el toque ácido de los frutos de alcaparra, un derroche de aromas totalmente mediterráneos que conquistará incluso a los paladares más exigentes. ¡Preparad generosas porciones de focaccia al romero con alcaparras y aceitunas porque habrá carrera por la última rebanada!

INGREDIENTES

Agua 400 ml - tibia
Sal fina 15 g
Levadura fresca de cerveza 10 g
Malta 1 cucharadita
Harina Manitoba 200 g
Aceite de oliva virgen extra 40 g
Harina 00 400 g
para condimentar
Aceite de oliva virgen extra 60 g
Escamas de sal cantidad suficiente
Frutos de alcaparra en vinagre 30 g
Aceitunas taggiascas 100 g - deshuesadas
Romero 1 ramita

Preparación

Para realizar la focaccia con alcaparras, romero y aceitunas taggiasche, verted la harina 00 y la harina Manitoba en el bol de una amasadora equipada con gancho para amasar 1, añadid la levadura fresca desmenuzada 2 y verted la mitad del agua a temperatura ambiente indicada en la receta 3.

Pon en marcha la amasadora a baja velocidad y añade también la malta (como alternativa puedes utilizar una cucharadita de azúcar). Añade en hilo también el agua restante 5, la sal 6

y luego también el aceite de oliva poco a poco 7, amasa durante 10-15 minutos hasta que la masa se haya enganchado al gancho, en ese momento añade también la mitad de las aceitunas taggiasche escurridas de su aceite de conservación 8 y mezcla durante 10 segundos con la amasadora, el tiempo necesario para que las aceitunas se incorporen. Apaga la amasadora, engrasa con poco aceite una superficie de trabajo 9,

viértela aquí ayudándote con una rasqueta 10, la masa parecerá bastante hidratada. Ahora da algunos pliegues a la masa recogiendo los bordes hacia el interior 11, dándole una forma esférica; luego colócala dentro de un bol 12.

Cubre con film 13 y deja que la masa suba durante una hora en el horno apagado con la luz encendida. Pasado este tiempo, engrasa una bandeja de horno con el aceite de oliva (tomado de la cantidad para condimentar) 14, y luego vierte la masa sobre la bandeja 15

y extiéndela con la punta de los dedos para distribuirla uniformemente en la bandeja 16. Cubre la bandeja con film transparente 17 y deja que suba otra hora en el horno apagado con la luz encendida. Pasado el tiempo de la segunda subida, rellena la focaccia con las aceitunas taggiasche escurridas 18

Corta por la mitad los frutos de la alcaparra 19 y distribúyelos también sobre la superficie de la focaccia, aromatiza con las agujas de romero 20 y condimenta con el aceite de oliva restante 21.

Para terminar, distribuye también los copos de sal por encima 22. La focaccia está lista para ser horneada 23: hornéala en horno estático precalentado a 200° durante 30-35 minutos, cuidando de poner dentro del horno un cazo lleno de agua caliente que garantizará el nivel adecuado de humedad durante la cocción. Pasado el tiempo de cocción, saca la focaccia con alcaparras, romero y aceitunas taggiasche del horno 24, déjala templar y luego ¡sírvela!

Conservación

La focaccia con alcaparras, romero y aceitunas taggiasche se conserva durante 1-2 días en una bolsa de papel. Se puede congelar una vez cocida y dejada enfriar para luego descongelarla y calentarla cuando se necesite.

Consejo

Prestad atención al momento de realizar los pliegues de la masa, un paso muy importante: los pliegues sirven para dar a las masas muy hidratadas una mayor estructura porque favorecen la fermentación y permiten obtener alvéolos bien desarrollados.
Si no podéis encontrar copos de sal, podéis usar sal gruesa. Las variantes tentadoras de esta focaccia son realmente infinitas: tomates secos en aceite, anchoas, orégano son solo algunas de las ideas deliciosas para variar el relleno.

Para la traducción de algunos textos, se pueden haber utilizado herramientas de inteligencia artificial.