Solomillo de cerdo con costra de Parmigiano Reggiano

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PRESENTACIÓN

El solomillo de cerdo en costra de Parmigiano Reggiano es un segundo plato sabroso, ideal para la comida del domingo, las fiestas o cuando queráis llevar a la mesa una receta distinta de la habitual.

La cocción con sonda permite controlar con precisión la temperatura en el centro de la carne, evitando cocinarla en exceso y manteniéndola tierna y jugosa. Pero si no disponéis de una sonda, no os preocupéis: utilizando un solomillo del peso indicado en la receta y siguiendo los tiempos de cocción señalados, obtendréis igualmente un gran resultado.

La costra, elaborada con Parmigiano Reggiano DOP, nueces y avellanas aporta sabor y un agradable dorado, mientras que las patatas al horno aromatizadas con ajo, romero y salvia completan el plato, haciéndolo perfecto para cualquier ocasión especial.

Aquí tenéis otras formas de cocinar el solomillo de cerdo:

INGREDIENTES

para el solomillo
Filete de cerdo 800 g
Sal fina cantidad suficiente
Aceite de oliva virgen extra cantidad suficiente
para las patatas
Patatas 800 g
Ajo 2 dientes
Romero cantidad suficiente
Salvia cantidad suficiente
Aceite de oliva virgen extra cantidad suficiente
Sal fina cantidad suficiente
Pimienta negra cantidad suficiente
para la costra de Parmigiano Reggiano DOP
Parmesano Reggiano DOP 70 g - 24 meses
Nueces 30 g
Avellanas 30 g
Aceite de oliva virgen extra cantidad suficiente
Sal fina cantidad suficiente

Preparación

Para preparar el solomillo de cerdo en costra de Parmigiano Reggiano, lo primero es pelar las patatas 1 y cortarlas en gajos de tamaño similar 2, de modo que se cocinen de forma uniforme. Trasladarlas a una olla con agua fría 3, llevar a ebullición y cocerlas durante aproximadamente 15 minutos. Deben quedar aún firmes por dentro.

Mientras tanto, en una bandeja colocad el ajo, el romero y la salvia 4. Cuando las patatas estén listas, escurridlas con cuidado y disponedlas en la bandeja. Condimentadlas con aceite de oliva virgen extra 6.

Añadid también sal 7 y pimienta. Distribuidlas bien sobre la bandeja 8 y horneadlas en horno en modo estático precalentado a 2000C durante 20-30 minutos, hasta que estén bien doradas y crujientes. Mientras tanto, eliminad las posibles partes de grasa externas del solomillo de cerdo 9.

Cuando esté bien limpio 10, saladlo 11 y masajeadlo con las manos. Calentad una sartén apta también para horno con abundante aceite y colocad el solomillo en su interior 12.

Dorad el solomillo por todos los lados a fuego medio, hasta obtener una costra dorada que selle bien la carne 13. Sacad las patatas del horno 14, bajad la temperatura a 1900C e introducid el solomillo en el horno, insertando una sonda en el centro para medir la temperatura. Cocinadlo hasta alcanzar una temperatura interna de 580C (unos 30 minutos). Mientras tanto, preparad la costra de Parmigiano Reggiano DOP. Triturad finamente las avellanas en una picadora 15.

Haced lo mismo con las nueces 16, luego recoged ambas en un bol 17 y añadid el Parmigiano Reggiano DOP rallado 18.

Añadid también un chorrito de aceite 19 y una pizca de sal. Mezclad con cuidado hasta obtener una cobertura húmeda y bien integrada. Cuando el solomillo haya alcanzado la temperatura adecuada, sacadlo del horno y retirad la sonda 20. Pintadlo con un ligero velo de aceite 21.

Repartid por encima la cobertura de Parmigiano, nueces y avellanas 22, presionándola bien sobre toda la superficie. Volved a poner el solomillo en el horno y continuad la cocción hasta alcanzar una temperatura en el centro de 650C; tardará unos 20-25 minutos. En los últimos minutos de cocción, introducid también las patatas en el horno para servirlas bien calientes y perfectamente crujientes junto con la carne. Una vez alcanzada la temperatura deseada, sacad el solomillo del horno 23 y dejadlo reposar 5 minutos. Cortadlo en rodajas y llevadlo a la mesa acompañado de las patatas asadas 24.

Conservación

Conservad el solomillo de cerdo en costra de Parmigiano Reggiano en el frigorífico, dentro de un recipiente hermético, y consumidlo en un plazo de 2 días. No se recomienda congelarlo, ya que la costra perdería su textura y fragancia.

Consejo

Si deseáis un sabor aún más intenso, antes de repartir la cobertura pincelad el solomillo con una fina capa de mostaza. Además de aportar una agradable nota aromática, ayudará a que la costra se adhiera perfectamente durante la cocción.

Para la traducción de algunos textos, se pueden haber utilizado herramientas de inteligencia artificial.