Mini cheesecake
- Medio
- 45 min
- Kcal 550
La cheesecake caramelo y avellanas es un postre del que os enamoraréis al primer bocado. La clásica base de galletas acoge una aterciopelada crema de queso tipo Philadelphia, coronada por un topping irresistible: una capa de Caramelo de color ámbar y dulzura irresistible que cubre la superficie, en contraste con la nota crujiente de las avellanas.
Para preparar esta cheesecake fría no necesitaréis encender el horno; bastará dejarla reposar en el frigorífico durante unas horas… así podréis hacerla con antelación y tenerla lista a la hora de servir, ya sea en una cena, un cumpleaños o un evento especial que merezca un postre con efecto wow.
Dejaos tentar por la golosidad de la cheesecake caramelo y avellanas y por estas deliciosas variantes:
Para preparar la cheesecake caramelo y avellanas, empezad por la base: primero derretid la mantequilla y dejadla templar. Mientras tanto triturad las galletas secas en un robot de cocina 1 hasta obtener un polvo fino. Pasad las galletas trituradas a un bol 2 y añadid la mantequilla derretida y templada 3.
Mezclad bien la mezcla 4 y después vertedla en un molde desmontable de 18 cm forrado con papel de horno 5. Presionad con los dedos para compactar bien la mezcla tanto en la base como en los bordes; éstos deben quedar bastante altos 6. Meted en el frigorífico a cuajar durante al menos 30 minutos.
Mientras tanto ocupáos de la crema: hidratad la gelatina en agua fría durante unos diez minutos 7. Mientras, calentad la nata en un cazo, retirad del fuego e incorporad la gelatina bien escurrida 8. Mezclad para que se disuelva por completo 9.
En un bol aparte unid el queso crema Philadelphia 10 y el azúcar glas 11. Mezclad con una espátula, luego añadid la mezcla de nata y gelatina 12.
Mezclad cuidadosamente hasta obtener una textura lisa y homogénea 13. Transcurrido el tiempo de cuajado, sacad la base de galleta del frigorífico y verted en su interior la crema de queso 14. Nivelad la superficie y dejad enfriar en el frigorífico durante al menos una hora 15.
Pasado el tiempo de enfriamiento de la cheesecake, dedicaos al caramelo: verted el azúcar en un cazo 16 y dejad que se funda a fuego medio, sin tocarlo; mezclad solo cuando empiece a tomar color en los bordes 17. En cuanto alcance un bonito tono ámbar, retirad del fuego y añadid la mantequilla 18.
Mezclad bien con unas varillas 19. Verted el caramelo caliente sobre la superficie de la cheesecake 20 y volved a dejarla enfriar en el frigorífico durante al menos una hora 21.
Mientras tanto picad las avellanas de forma gruesa con un cuchillo 22. Una vez fría, sacad la cheesecake y decorad el borde con las avellanas picadas 23. ¡Vuestra cheesecake caramelo y avellanas está lista para servir 24!