Frico con patatas y cebollas

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PRESENTACIÓN

El frico con patatas y cebollas es una receta original friulana, típica de la tradición de los montes de la Carnia, preparada con pocos ingredientes sencillos y genuinos. Servido como segundo plato o plato único, el frico se elabora a base de queso montasio, patatas y cebollas, cocinados juntos en la sartén hasta obtener una mezcla compacta y bien amalgamada. ¡Suele servirse caliente con Polenta!

Las patatas, cortadas en dados o ralladas, se unen a las cebollas y al queso, que al fundirse liga todos los ingredientes. Tras una cocción lenta y uniforme, la mezcla se vierte en una sartén antiadherente y se cocina como una tortilla, dándole la vuelta por ambos lados hasta conseguir un dorado uniforme en la superficie.

La receta tradicional del frico con patatas y cebollas nació precisamente como plato de aprovechamiento, pensado para utilizar quesos sobrantes y valorizarlos en una preparación rica y contundente.

Aquí tienes otras sabrosas recetas con patatas:

INGREDIENTES
Patatas 500 g - (por limpiar)
Cebollas 200 g - (por limpiar)
Montasio 300 g - semicurado
Mantequilla 50 g
Pimienta negra cantidad suficiente
Sal fina cantidad suficiente

Preparación

Para preparar el frico con patatas y cebollas, empezad pelando las patatas 1, luego ralladlas con un rallador de agujeros grandes 2. Reservadlas momentáneamente 3.

Pasad al queso: eliminad la corteza del Montasio 4 y ralladlo también con un rallador de agujeros grandes 5, de modo que se funda de forma uniforme durante la cocción. A continuación ocupáos de las cebollas: lo primero, pelarlas 6.

Cortadlas en rodajas finas y delgadas 7. En una cazuela amplia haced fundir 30 g de mantequilla a fuego suave 8, y después añadid las cebollas 9.

Dejad que se pochen durante unos 15 minutos, removiendo a menudo con una cuchara de madera para evitar que se peguen o se doren en exceso. Cuando estén tiernas, añadid las patatas ralladas 10 y proseguid la cocción unos 10 minutos a fuego medio-bajo, removiendo de vez en cuando 11. Añadid entonces el queso rallado 12.

Mezclad y salpimentad al gusto 13. Continuad la cocción durante unos 20 minutos a fuego medio, removiendo hasta que el queso esté completamente fundido y bien integrado con el resto de los ingredientes 14. Cuando la mezcla esté lista, retirad del fuego. En una sartén antiadherente de borde bajo y de unos 25 cm de diámetro, haced fundir los 20 g de mantequilla restantes 15.

Verted la mezcla en la sartén 16, eliminando, si es necesario, el exceso de grasa. Distribuidla de forma uniforme y compactadla ligeramente con la parte trasera de un cucharón, alisando la superficie 17. Tapad con una tapa y cocinad a fuego medio-alto sin remover, como si fuera una tortilla, hasta que se forme una costra dorada. Tardará unos 15 minutos.

Retirad luego la sartén del fuego y dejadla entibiar unos instantes, después dad la vuelta al frico ayudándoos con un plato 19 o una tapa. Volved a ponerlo al fuego y cocinad también por el otro lado unos 10 minutos, hasta obtener un dorado uniforme 20. Por último dejad que se temple ligeramente antes de transferirlo a una fuente para servir 21. Esperad un par de minutos y servid el frico con patatas y cebollas todavía caliente.

Conservación

Es preferible consumir el frico con patatas y cebollas recién hecho. Podéis conservarlo un día en el frigorífico y luego calentarlo cuando haga falta en sartén o en el horno.

No se recomienda congelarlo.

Consejo

Si una vez cocido el frico presenta aún mucho aceite o grasa, antes de ponerlo en la fuente y cortarlo, escurridlo bien para que no resulte excesivamente grasiento.

Para esta receta podéis usar mitad de Montasio fresco y mitad curado.

Si os cuesta encontrar Montasio, podéis sustituirlo por un queso semicurado o curado que prefiráis.

Curiosidades

Existen dos versiones del frico: una blanda y otra crujiente. La primera se parece más a una tortilla, mientras que la segunda es muy fina y quebradiza y se prepara con queso Latteria o Montasio rallado y harina de maíz; con esta preparación a menudo se forman "cestitos" para contener, por ejemplo, polenta o queso.

Para la traducción de algunos textos, se pueden haber utilizado herramientas de inteligencia artificial.