Fregola con mejillones almejas y garbanzos
- Medio
- 2 h 45 min
- Kcal 575
Pasta con garbanzos y mejillones es una receta marinera irresistible, cremosa y sabrosa, perfecta si queréis llevar a la mesa una variante de la clásica Pasta e ceci con un plus. En esta versión, la delicadeza de las legumbres se une al sabor intenso y atractivo de los mejillones, realzado por el toque picante de la guindilla y la frescura de la ralladura de limón.
El resultado es un primer plato envolvente, aromático y sorprendente. Para obtener la textura adecuada, la elección de la pasta mixta es fundamental: un formato antiguo y rústico, nacido de la tradición del aprovechamiento, que gracias a sus distintos cortes retiene mejor el condimento y hace que cada bocado sea aún más completo.
Cocida directamente en la cazuela, como un risotto, la pasta libera almidón y se vuelve aún más aterciopelada, mientras el agua filtrada de los mejillones aporta salinidad natural y un aroma inconfundible. La pasta con garbanzos y mejillones es una receta sencilla pero de gran carácter, perfecta para servir bien caliente con una espolvoreada de pecorino y perejil fresco.
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Para preparar la pasta con garbanzos y mejillones, empezad por la cocción de los mejillones: calentad un chorro de aceite en una cazuela con el diente de ajo entero y pelado 1, añadid los mejillones limpios 2, tapad con la tapa 3 y cocinad a fuego fuerte durante 5-8 minutos, hasta que se abran.
Una vez abiertos, sacadlos de la concha 4. Colad el agua de cocción y vertedla sobre los mejillones, así no se secarán 5. Ahora picad la guindilla fresca 6.
En la misma cazuela donde habéis cocinado los mejillones, añadid otro chorro de aceite, un diente de ajo picado 7 y la guindilla fresca 8. Dejad sofreír un par de minutos, luego añadid los garbanzos precocidos 9 y sofreíd brevemente.
Desglasad con el vino blanco 10 y dejad evaporar el alcohol, luego añadid el azafrán en polvo 11. Para recuperar los restos, verted un cucharón de agua de los mejillones en el cuenco del azafrán 12.
Añadid este líquido sobre los garbanzos 13 junto con otro cucharón de agua de cocción de los mejillones. No hace falta salar porque el agua de los mejillones aportará la sal necesaria. Tapad con la tapa 15 y cocinad durante 5-10 minutos. Mientras tanto, llevad a ebullición 500 g de agua para cocer la pasta.
Reservad un cucharón de garbanzos y vertedlo en un recipiente, luego añadid un cucharón del agua que habéis calentado para la pasta 16 y triturad todo con una batidora de mano hasta obtener una crema 17. Ahora incorporad la pasta con los garbanzos 18.
Mezclad 19 e incorporad también la crema de garbanzos 20. Mojad con un cucharón del agua que habéis llevado a ebullición para cocer la pasta 21.
Tapad con la tapa y llevad la pasta a su punto añadiendo el agua poco a poco, como se hace con el risotto 22. Un minuto antes de terminar la cocción, añadid los mejillones sin concha 23. Mezclad y retirad del fuego: terminad con perejil picado y la ralladura de limón 24.
Ligad con el Pecorino rallado 25, mezclad bien y servid la pasta con garbanzos y mejillones bien caliente con guindilla en polvo al gusto 26 y perejil fresco 27.