Carpaccio de calabacines amarillos y verdes con frutos secos

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PRESENTACIÓN

El carpaccio de calabacines amarillos y verdes con frutos secos es un aperitivo fresco, colorido y perfecto para la temporada de verano.

El Carpaccio de ternera con rúcula y parmesano es una preparación que comúnmente se asocia con la carne cruda, pero puede reinterpretarse en muchas variantes sabrosas, como esta versión vegetariana que conquista por su sencillez y por su aspecto escenográfico. La particularidad del plato radica en el uso de calabacines amarillos y verdes, que con sus colores vivos crean un elegante contraste y hacen que esta preparación sea realmente especial. La cremosidad de los garbanzos, el crujiente de los frutos secos y las sabrosas lascas de Parmigiano Reggiano DOP completan el plato, haciéndolo simplemente único.
Una propuesta original y refinada que sabrá sorprender a vuestros invitados con pocos ingredientes y sin necesidad de encender los fogones.

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INGREDIENTES

Calabacines amarillos 200 g
Calabacines 200 g - verdes
Almendras 30 g
Avellanas 30 g
Menta cantidad suficiente
Aceite de oliva virgen extra 20 g
Parmesano Reggiano DOP 120 g - 12 meses
Sal fina cantidad suficiente
para la crema de garbanzos
Garbanzos precocidos 100 g
Aceite de oliva virgen extra 80 g
Zumo de limón 20 g

Preparación

Para preparar el carpaccio de calabacines amarillos y verdes con frutos secos, empezad por la crema de garbanzos. Echad en el vaso de la batidora los garbanzos bien escurridos 1, el zumo de limón 2 y el aceite de oliva virgen extra 3.

Añadid una pizca de sal 4, luego triturad hasta obtener una crema lisa, suave y homogénea 5. Si es necesario, podéis añadir un chorrito de agua o un poco más de aceite para ajustar la consistencia. Una vez lista, reservadla. Lavad y recortad los calabacines amarillos 6.

Cortadlas en láminas muy finas con una mandolina 7, procurando conseguir un grosor uniforme. Haced lo mismo con los calabacines verdes: recortadlos 8 y cortadlos en láminas 9.

Reservad los calabacines 10 y haced lascas de Parmigiano Reggiano DOP con un pelador 11. Colocad los calabacines directamente en los platos de servicio, alternando los dos colores para crear un efecto armonioso y apetecible 12. En este punto podéis salarlos ligeramente, según vuestro gusto personal, o dejarlos al natural, teniendo en cuenta que el Parmigiano Reggiano ya aportará una agradable salinidad al plato.

Aliñad los calabacines con un chorrito de aceite de oliva virgen extra 13. Picad toscamente las almendras 14 y las avellanas 15.

Con la ayuda de una cucharita, repartid la crema de garbanzos entre las láminas de calabacín 16, creando pequeños ramilletes, y a continuación añadid tanto las avellanas 17 como las almendras 18.

Completad con las lascas de Parmigiano Reggiano DOP 19 y unas hojas de menta 20. Servid el carpaccio inmediatamente 21.

Conservación

Se recomienda consumir el carpaccio de calabacines justo después de prepararlo, para apreciar mejor su frescura y su textura. Si es necesario, podéis conservarlo en el frigorífico durante unas horas, cubierto con film transparente. No se recomienda su congelación.

Consejo

Para un resultado aún más aromático, podéis enriquecer el carpaccio con otras hierbas aromáticas frescas, como albahaca, tomillo o mejorana. Además, podéis sustituir las almendras y las avellanas por pistachos, nueces o anacardos, eligiendo los frutos secos que prefiráis o que tengáis a mano.

Para la traducción de algunos textos, se pueden haber utilizado herramientas de inteligencia artificial.