Calamares fritos a la cerveza
- Medio
- 35 min
Crujiente, dorada e irresistible, la fritura de calamares es uno de esos platos que huelen a mar y, sobre todo, a reunión entre amigos o familia. Perfecta para una comida en familia o una cena con amigos, conquista con su rebozado ligero y crujiente que envuelve aros de calamar que quedan tiernos y sabrosos.
El secreto está en la sencillez: pocos ingredientes, un buen empanado y una fritura a la temperatura adecuada para obtener calamares secos, nada grasientos y agradablemente crujientes.
Se sirve muy caliente, tal vez con un chorrito de limón fresco y una pizca de sal fina; la fritura de calamares es ideal para llevar a la mesa como segundo plato o como protagonista de un abundante Frito mixto de pescado. Cada bocado ofrece un equilibrio perfecto entre textura y sabor, ¡capaz de poner a todos de acuerdo!
No os perdáis también estas variantes:
Para preparar la fritura de calamares, empezad por la Cómo limpiar los calamares: enjuagadlos bajo agua fresca 1 y secadlos con papel absorbente 2, luego retirad la piel con las manos 3.
Retirad las tripas 4, luego separad las dos aletas 5 y cortadlas en tiras de 1 cm 6.
Cortad también el cuerpo del calamar en anillas de 1 cm 7. Por último, separad la parte con los ojos de los tentáculos 8 y retirad también el pico 9.
Enjuagad de nuevo y escurrid bien 10; deberíais obtener unos 700 g de calamares limpios. Ahora pasad los calamares por harina 11 y quitad el exceso con un colador 12.
Calentad el aceite de semillas a 180 °C y freíd pocos calamares a la vez 13. Tras 2-3 minutos estarán bien dorados; retiradlos y colocadlos sobre papel absorbente y repetid así hasta freír todos los demás 14. Salad al gusto y disfrutad vuestra fritura de calamares bien caliente, ¡quizá con un chorrito de limón 15!