Galletitas de mantequilla con mermelada
- Muy fácil
- 30 min
- Kcal 154
Las galletas de mantequilla son unos dulces de Pasta quebrada sencillos e intemporales caracterizados por la típica consistencia que se derrite en la boca y un sabor pleno, redondo... todo gracias al ingrediente protagonista: la mantequilla. Son perfectos para preparar cuando tienes ganas de algo delicioso pero no demasiado elaborado, o para llenar una caja de lata para tener en la despensa: se mantendrán crujientes durante días y siempre estarán listos para mimarte.
Puedes servir las galletas de mantequilla en el desayuno, tal vez junto a mermeladas de fruta o miel, o proponerlas para acompañar un té o un café por la tarde. La magia de estas sencillas Galletas de masa quebrada reside precisamente en su versatilidad: puedes dejarlas así, lisas y doradas, o decorarlas con azúcar glas, chocolate fundido, Glaseado de agua o Glaseado real, para deliciosas variaciones coloridas o temáticas. ¡Cualquiera que sea tu versión preferida, las galletas de mantequilla serán siempre irresistibles!
Si estás buscando otras variantes de galletas de mantequilla, no te pierdas:
Para preparar las galletas de mantequilla, primero pon la mantequilla fría en el bol de la batidora, equipada con el gancho de hoja. Añade el azúcar 1, una pizca de sal, las semillas de la vaina de vainilla 2 y enciende la máquina durante unos segundos. Cuando la mantequilla se haya ablandado, añade la yema de huevo 3 y mezcla durante aproximadamente un minuto.
Ahora vierte la harina 4 y vuelve a encender la batidora. Cuando la harina haya sido absorbida por la mezcla, transfiérela a la superficie de trabajo y compacta para formar una masa, teniendo cuidado de no trabajarla demasiado para evitar la formación de gluten 5. Envuelve la masa en film plástico 6 y deja reposar en el frigorífico durante 30 minutos.
Transcurrido el tiempo de reposo, retoma la masa y, ayudándote con un poco de harina, estírala para formar una lámina de aproximadamente 0,8 cm de grosor 7. Si resultara demasiado dura, puedes ablandarla dándole golpes suaves con el rodillo. Con un cortador de galletas de 4 cm de diámetro, corta las galletas 8; obtendrás unas 40 de este tamaño. Puedes reutilizar los restos 9 amasándolos nuevamente y dejando reposar la masa en el frigorífico durante otros 30 minutos.
Después de haber formado las galletas, colócalas en una bandeja forrada con papel de horno, dejándolas ligeramente separadas unas de otras 10. Hornea en horno estático a 170°C durante unos 15 minutos 11, luego retira y deja enfriar. ¡Tus galletas de mantequilla están listas para ser disfrutadas 12!