Masa básica para pinsa
- Energia Kcal 632
- Carbohidratos g 129.3
- de los cuales azúcares g 3.2
- Proteína g 19.2
- Grasas g 4.2
- de las cuales grasas saturadas g 0.68
- Fibra g 6
- Sodio mg 1331
- Dificultad: Difícil
- Tiempo de preparación: 30 min
- Tiempo de cocción: 30 min
- Porción: 6
- Costo: Medio
- Notas + los tiempos de levado (aprox. 30 h en total). Podéis elegir los condimentos que prefiráis.
PRESENTACIÓN
Para preparar en casa una pinsa romana esponjosa y fragante, partid de esta masa base para pinsa, una receta fundamental para conseguir una base ligera y bien alveolada.
Gracias a la mezcla de harinas específica y a la alta hidratación, conseguiréis reproducir fácilmente la textura típica de las mejores pinsas.
Para un resultado realmente óptimo tendréis que tener un poco de paciencia: la larga fermentación en frigorífico, que puede superar las 24 horas, es el secreto para desarrollar sabor, digestibilidad y una estructura aireada.
La breve precocción de la Pinsa romana es un paso esencial para obtener una base tierna y al mismo tiempo crujiente. A partir de aquí solo os queda condimentarla a vuestro gusto, eligiendo entre ingredientes clásicos o combinaciones más creativas.
Seguid paso a paso esta receta y utilizad vuestra masa base para pinsa para llevar a la mesa una preparación versátil, perfecta para compartir y personalizar según vuestros gustos.
Aquí tenéis algunas ideas sabrosas para condimentar vuestras pinsas:
INGREDIENTES
- Para la masa (para 6 pinsas)
- Harina para pinsa 1 kg
- Agua 750 g - (fría de la nevera)
- Levadura fresca de cerveza 7 g
- Aceite de oliva virgen extra 20 g
- Sal fina 20 g
- para espolvorear
- Sémola de trigo duro remolida cantidad suficiente
Preparación
Para preparar la masa base para pinsa, como primer paso poned en un bol grande la harina para pinsa y la levadura fresca desmenuzada. Añadid también 700 g de agua fría del frigorífico 1 y mezclad con una cuchara 2, hasta que se haya absorbido. Volcad la masa sobre la superficie de trabajo y, sin añadir más harina, empezad a amasar 3. No os preocupéis si al principio la mezcla resulta muy tosca.
Amasad durante largo tiempo hasta obtener una consistencia lisa y compacta 4. Pasad la masa a un bol 5 y haced 3 cortes con el cuchillo 6: esta operación sirve para que los demás ingredientes se absorban mejor.
Añadid entonces la sal 7, el aceite 8 y los restantes 50 g de agua fría; añadid esta última poco a poco 9, mientras seguís amasando.
Seguid trabajando con las manos durante unos minutos más 10, para que se absorban bien todos los ingredientes. También podéis amasar sobre la superficie de trabajo y dar algunas plegadas de refuerzo si preferís. La masa ya estará más lisa. Para dejarla aún más lisa podéis dejarla en el bol cubierta con un paño durante 15 minutos 11. Transcurrido ese tiempo, destapad el bol 12.
Espolvoread la superficie de trabajo con poca harina para pinsa. Volcad la masa sobre la superficie y haced pliegues de este modo: id cogiendo el borde de la masa y tirándolo hacia el centro 13. Veréis que la masa empezará a volverse más lisa 14. Luego dadle la vuelta y formad una bola, boleando sobre la superficie para sellar bien el cierre 15.
Volved a colocar la masa en un bol, esta vez untado con aceite. Cubrid con film transparente 16 y dejad fermentar a temperatura ambiente hasta que doble; esto llevará aproximadamente 2 horas. Después, pasadla al frigorífico durante 24 horas. Transcurrido ese tiempo, la masa estará muy hinchada y aireada 17. Preparad un bol con sémola y, con las manos ligeramente humedecidas, coged porciones de masa de 250-300 g. Tendréis que hacerlo «estrangulando» literalmente la masa: levantad por debajo una parte de la masa con una mano y con la otra cortadla, casi como si fuese mozzarella 18.
Pasad cada pieza de masa con la parte lisa sobre la sémola y pellizcad el cierre de cada panecillo 19. Luego dadles la vuelta sobre la superficie con la parte pellizcada hacia abajo y rotad la masa con ambas manos, de modo que quede bien sellada 20. Colocad el panecillo en una bandeja, con la parte lisa hacia arriba. Continuad así con los demás y colocadlos en la bandeja dejando suficiente distancia entre ellos. Cubrid con otra bandeja 21 y dejad levar durante 3-4 horas a temperatura ambiente hasta que doblen.
Transcurrido el tiempo de levado de los panecillos, coged uno y colocadlo sobre la superficie de trabajo espolvoreada con mucha sémola. Espolvoread también la superficie con sémola 22. Partiendo desde el borde más cercano a vosotros hacia arriba, presionad ligeramente con los dedos para aplastar la masa. Debéis presionar colocando los dedos casi en paralelo respecto a la superficie de trabajo para distribuir el aire de forma uniforme 23. Dadle una forma lo más rectangular u ovalada posible. Mientras levantáis delicadamente la masa, intentad eliminar el exceso de sémola 24.
Pasadla a la pala ligeramente espolvoreada con sémola y estiradla ligeramente para obtener una forma aún más ovalada, de unos 33-35 cm de longitud y 20-22 cm de ancho 25. Hornead durante unos 7-8 minutos en modo grill a máxima potencia, colocando la pinsa sobre la piedra refractaria 26: esta es la precocción 27. Ahora solo os queda rellenar vuestra base para pinsa con los ingredientes que más os gusten y volver a meterla en el horno!