Espaguetis ajo, aceite y guindilla
- Muy fácil
- 15 min
- Kcal 462
El alioli es una salsa densa y aromática originaria de Provenza, pero profundamente arraigada en todo el arco del Mediterráneo, desde España (donde se conoce como alioli) hasta la cocina de Liguria. Su nombre deriva literalmente de la unión de las palabras provenzales para "ajo" y "aceite", los dos pilares de la receta original que antaño se preparaba exclusivamente machacando los dientes en un mortero de piedra. Con el tiempo, la preparación de la salsa alioli evolucionó incluyendo el huevo entero para facilitar la emulsión, convirtiéndola en una especie de Mayonesa aromática de carácter intenso.
En la cocina, el alioli casero destaca por su increíble versatilidad: se sirve con verduras de temporada hervidas, como zanahorias, judías verdes y patatas; acompaña de maravilla a los mariscos cocidos al vapor; realza la delicadeza de las carnes blancas hechas a la brasa y transforma unas simples patatas al horno o fritas en un acompañamiento irresistible. También es excelente untado sobre rebanadas de pan tostado para enriquecer sopas de pescado o para dar un toque extra a una clásica hamburguesa gourmet.
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Para preparar la salsa alioli, vierte en una jarra los huevos enteros fríos 1, los dientes de ajo pelados 2 y el zumo de limón 3.
Tritura con la batidora de mano hasta obtener una consistencia cremosa y homogénea del ajo 4. A continuación, vierte el aceite en hilo 5, continuando a batir durante unos 3-4 minutos, hasta obtener una salsa densa y clara. Sazona con pimienta negra 6.
Añade sal 7, incorpora el agua 8 y vuelve a batir unos instantes 9.
Consigue una salsa más fluida 10. Viértela en un bol 11 y sírvela para acompañar tus platos 12.